k-ant, el arte con moralina que molesta a los grandes
30-11-2024
Miquel Barceló ha dicho hace poco: "El arte con moralina que busca defender a las minorías es absurdo" (entrevista de Alberto G. para "el Grito" en el elconfidencial.com 19-11-2024), es posible que en esta época en la que el hedonismo ha triunfado y ha impuesto su principio: "El dinero lo justifica todo", quien trate de explorar otra narrativa o añadir un mensaje alternativo en su obra cargándola de intencionalidad estará haciendo un esfuerzo baldío porque cualquier mensaje crítico o reivindicación sólo sería justificado según una estrategia para aproximar la obra a determinado público afín a ese pensamiento y así conseguir ventas, y por supuesto, dinero.
Claro Miquel, el dinero y la fama son las únicas explicaciones para todo.
El problema es que hay algunos, como yo (y otras pocas personas contadas con los dedos de una mano, y me sobran dedos) que necesitamos saber el por qué de las cosas que nos rodean, en especial del Arte, que es mi tema preferido. Entonces me pregunto ¿Qué es el Arte?, ¿por qué tú si eres famoso y yo no?, todas esas cuestiones las hemos ido resolviendo con la ayuda de otos artistas en los libros sobre NOARTE y en los catálogos de "Arte por habichuelas", la trilogía que explica el Arte: "¿Ha muerto el Arte?", "Conversaciones sobre autenticidad y descontextualización en la obra artística moderna" y "En los límites del Arte", esto me sirve a mí para entender quién soy yo dentro de este sistema al que llamamos "mundo del Arte", quizá yo sea algo más parecido a un "ERROR DE SISTEMA (Manual de NOARTISTA)" que a una caja registradora como la de Miquel Barceló.
Lo siento Miquel, no he utilizado uno de los dedos de mi mano para contarte entre los que entienden qué estoy haciendo.
Actualmente considero finalizado mi proyecto "Mensajes desde el caos", sus colecciones y el discurso que se articula alrededor de las mismas, está finalmente terminado y definido en este catálogo que, además de una maravillosa colección de imágenes contemporáneas, es una reflexión crítica de nuestra época y sus principios no escritos, pero que nos someten a todos.
Las obras de mis colecciones son la representación pictórica de mi pensamiento crítico. Como conclusión podemos resumir mi obra en dos piezas: "Chico caminando malla" y "Coca cola caos". Cada una de estas dos piezas representa para mí las únicas alternativas de sociedad (gobierno) que el mundo actual nos puede ofrecer (no hay más).
Me explico:
- "Chico caminando malla" muestra las imágenes de un chico caminando, es el mismo chico replicado cientos de veces, sólo cambian sus colores. Aplicado a la forma de gobierno que nos propone la sociedad sería una tiranía en la que existe un modelo único al que debemos parecernos forzosamente, sólo son admisibles pequeños cambios como el color, cambios a los que se llamará "libertad de expresión", cuando realmente no cabe la posibilidad de salirse de ese modelo. Sí, hay orden, pues vemos que la composición resultante es ordenada, pero es artificial, no es humana, porque el modelo estaba predefinido y obliga a los individuos a "encajar" en él forzosamente sin posibilidad de criticarlo.
- En "Coca cola caos", y en toda la serie "Caos", represento objetos amontonados de una forma caótica, en estos cuadros busco la sensación de exceso abrumador, es la misma sensación que me producen los contenidos de las redes sociales, el resultado son imágenes fascinantes, como nos fascina ver el mismo contenido de éxito replicado miles de veces, parece que nunca nos cansamos, aunque nuestra mente hace tiempo que ha dicho basta y ha dejado de pensar (pensamiento entendido como crítica), por tanto las redes sociales han conseguido su objetivo: que dejemos de pensar de forma crítica para que aceptemos con normalidad auténticos disparates como el concepto de "inteligencia artificial". Así Miquel Barceló estará feliz pintando su dinero, sin preocuparse por lo que puedan decir de su obra, o de cualquier otra cosa, porque la nueva religión del hedonismo moderno lo justificará todo del mismo modo "el dinero es el que manda", eliminado cualquier foro desde el que se pueda realizar alguna crítica a este sistema. Este sistema está reflejado en mi serie "Caos", ya que, aunque el dinero lo justifica todo, no tiene ninguna coherencia, ni humana, ni moral (lo siento Miquel), porque sus principios sólo los conocen los que dirigen el cotarro y, por supuesto, no están escritos en ninguna parte. Así pues, en el mundo gobernado por el presidente de una multinacional no apreciaremos ni justicia, ni moral, ni humanidad reconocible en sus leyes, porque sus principios serán dictados según la medida de sus intereses comerciales y personales.